David de Miranda irrumpe con fuerza en Manizales

Última actualización: 9 de enero de 2026Por

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La tarde prometía ser una fiesta y terminó siendo un tratado sobre la verdad desnuda de la tauromaquia. La Plaza de Toros de Manizales vivió este martes una de esas jornadas que hielan la sangre y, al mismo tiempo, engrandecen el toreo. La moneda cayó de canto: la cruz, dolorosísima, para el ídolo local Juan de Castilla, herido de gravedad; y la cara, rotunda y heroica, para un David de Miranda que se consagró en Colombia.

El drama se desató en el tercero. Juan de Castilla recibía al primero de su lote con la disposición de siempre. El momento fatídico llegó durante el tercio de banderillas. Su subalterno, ‘El Pino’, perdió pie en la cara del toro, quedando a merced del animal. Juan, sin pensarlo, se arrojó a cuerpo limpio para hacer el quite salvador. El de Santa Bárbara no perdonó la heroicidad: lo prendió de lleno, propinándole una paliza brutal contra las tablas.

El parte médico preliminar es duro: cornada extensa en el muslo derecho y fractura de tibia y peroné. La plaza enmudeció mientras el torero era llevado a la enfermería, dejando una sensación de vacío que solo el toreo de verdad podía llenar.

Con la tarde convertida en un improvisado mano a mano y el ambiente cargado de pesadumbre, David de Miranda dio un paso al frente. Su presentación en Manizales no pudo ser más impactante.

Al segundo de la tarde, un toro bravo de Santa Bárbara premiado con la vuelta al ruedo, lo cuajó de principio a fin. Fue una faena de quietud escalofriante, de zapatillas asentadas y muletazos muy largos que hicieron rugir los tendidos. La estocada fue fulminante y paseó las dos orejas.

Pero fue tras el percance de su compañero cuando Miranda demostró su dimensión. Se hizo cargo de la situación con una frialdad y una capacidad lidiadora impropias de quien debuta en esta plaza. Cortó una oreja más al quinto (que le correspondía por turno), redondeando una tarde de tres apéndices y saliendo a hombros por una Puerta Grande que sabe a reconocimiento absoluto.

Román, que completaba el cartel, tuvo que bailar con la más fea en cuanto a lote y ambiente. El valenciano derrochó voluntad y sitio toda la tarde, intentando levantar el ánimo de los tendidos tras el accidente de Castilla. Estuvo firme y profesional, aunque sus oponentes no le permitieron el lucimiento necesario para tocar pelo. Se fue de vacío, pero con el respeto de una afición que supo valorar su esfuerzo en una tarde tan cuesta arriba.

Corrida de Toros :
Manizales (Colombia):
Entrada : Casi lleno.
Toros : Santa Bárbara : El 2º fue premiado con la vuelta al ruedo.
– Román : Silencio tras aviso, Silencio en el que mató por Juan de Castilla y Silencio.
– David de Miranda : Dos orejas, Oreja tras aviso y Ovación tras petición en el que mató por Juan de Castilla.
– Juan de Castilla : Herido.

Fotografías : Plaza de Toros de Manizales.

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