Pepín Liria :»Me estoy preparando para que la gente que pague una entrada, pueda ver al mejor Liria».
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Hablar del maestro Pepín Liria es hablar de uno de los principales referentes para muchos aficionados, un torero que dejó su huella en las principales ferias, caracterizándose por un toreo de verdad, sin medias verdades y buscando ejecutar la tauromaquia más sincera posible. Sinceridad que abandera desde que empezó, pues Liria gustará más o gustará menos pero siempre ha ido por la línea de la honestidad y sinceridad ante todo aquel que se ha prestado a dialogar con él. Liria es mucho Liria, y en Murcia es el eje principal de la tauromaquia, prueba de ello es que reaparecerá en el cartel estrella de la feria de esta temporada, lo hará además en la reaparición del maestro Enrique Ponce, tarde en la que asegura que saldrá a competir con su gran amigo. Pepín se prepara intensamente para cada festejo sea cual sea, actualmente se encuentra inmerso en esa preparación, preparación interrumpida para hablar con nosotros y contarnos cómo y qué tal se encuentra.

¿En qué momento se encuentra?
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Me encuentro feliz e ilusionado, pero a la vez preocupado, porque sé que me he metido en un pequeño lío. Pero la verdad es que me lo he tomado muy en serio en el tema de la preparación, estoy haciendo la vida que hacía cuando toreaba 80 tardes. Estoy intentando llegar al 16 de septiembre en las mejores condiciones para ser el mejor Liria.
¿Cómo surge la idea de reaparecer en un día tan emotivo como es la despedida de Enrique Ponce de Murcia?
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Surge porque mi apoderado quería despedir a Enrique de Murcia porque ha sido una de sus plazas referente. Y ya cuando mi apoderado empieza a plantear la posibilidad de acompañarlo en un día tan especial como la despedida de Murcia, unido a la petición de Enrique, no podía decir que no. Es verdad que hay unos argumentos muy sólidos para que eso ocurra, pues estuvimos 14 años casi consecutivos toreando juntos el lunes de feria y aconteciendo cosas en Murcia tan importantes como la tarde de los dos indultos y algunos manos a mano que eran fuera de lo normal, la gente recuerda las tardes de Ponce y Liria con mucho cariño y con triunfos grandiosos para ambos.
¿Ahora desde el retiro puede afirmar que la tauromaquia engancha y que cuesta mucho romper con esa rutina?
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Claro que sí, queramos o no, lo único que hemos hecho en la vida es torear y se echa de menos. Pero hay que ser consciente de que uno cumple años, la edad es un hándicap y el respeto por la profesión hay que tenerlo y no perderlo. Hay que ser respetuoso con la profesión, por eso yo me intento preparar para que la gente que pague una entrada pueda ver al mejor Liria, estoy poniendo todo de mi mano, me está costando más que hace muchos años pero no te desligas nunca, al final el amor por la profesión y el respeto crecen con el paso del tiempo.

¿Se está haciendo algún vestido especial para ese día?
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Sí, siempre he estrenado en Murcia, era de las plazas donde siempre estrenaba uno o dos vestidos. Ahora no soy distinto a como yo he afrontado el reto de Murcia, para mí era la feria que me quitaba el sueño, la que me preocupaba y ocupaba, la estoy preparando con el mismo cariño que las 17 corridas que pude torear en Murcia. Mis vestidos de torear me los ha diseñado Manzanares y van a ser muy especiales, te estoy diciendo dos, porque todavía no sé cuál me pondré, pero todo lo que se está haciendo es muy especial, tan especial como el acontecimiento que va a ser la despedida de Enrique Ponce en Murcia. No he decidido cuál me voy a poner, uno es de un color muy mío y otro de un color que jamás me he atrevido a poner y a lo mejor va a ser esta la oportunidad de ponérmelo. El día que me lo ponga decidiré cuál.
¿Cómo afronta esa tarde de Murcia?
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La afronto como la afrontaba antes, con Enrique era con el torero que me dolía la cabeza, porque nunca se dejaba ganar la pelea. Ya te digo que son 14 años toreando juntos y a veces dos tardes, para mí era un reto competir con él. Por eso el resultado de las tardes de Murcia son las que han hecho posible que yo haya dado ese paso hacia adelante, la afronto con la misma actitud, la de querer estar mejor que él y cortar más orejas que él. Pero le seguiré mirando con ese cariño y admiración con la que siempre le he mirado. Agradezco que Dios me haya dado salud para poder estar en un día tan importante y tan bonito en Murcia, que son ellos, los murcianos los que me respaldan y me dan la oportunidad de acompañar a Enrique en un día tan bonito para él.
¿Cambia la mentalidad cambia al ser una corrida tan emotiva?
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Yo creo que la mentalidad tiene que ser la de siempre, con 54 años uno tiene que ser fiel a sus principios y a su identidad. Yo me estoy preparando para ser el mejor Liria, la gente me vio cuando me fui en 2008, en cosas esporádicas relacionadas con mi tierra, hace 6 años con lo de Pamplona que quise hacer ese pequeño gesto en memoria de Iván Fandiño y Víctor Barrio… Yo estoy preparándome para ser el mejor Liria, cuando me anunciaban en la feria de Murcia sólo cabía en mi cabeza ser el triunfador de ella, por eso tengo 14 o 15 años el premio al triunfador. Ahora mismo sigo teniendo en mi cabeza que estoy anunciado en la feria de Murcia, que compito con los mejores toreros del momento y que quiero ser el mejor de la feria.

¿Cuánta gente le ha llamado respecto a la reaparición?
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Al primero que se lo consulté fue a mi padre, que por razones de salud está delicado y no sabía si le iba a dar una alegría o un disgusto, pero él me animó a que lo hiciera. Espartaco me ha empujado y ha sido primordial, él me conoce más que nadie, sabe que estoy bien de salud aunque tengo algunas goteras. La vida me está permitiendo regalarme un día más de ponerme delante del toro, disfrutar de la profesión, de mis compañeros… Tengo la suerte de que todas las figuras del toreo me están abriendo las puertas de sus casas para mi preparación, algo he tenido que hacer para que me ayuden y se vuelquen con mi preparación toreros como El Juli, Perera, Manzanares, Fandi… Al margen del tema de vacas o novillos, esas conversaciones que tanto ayudan, ese empujoncito para que estés más tranquilo.
¿En qué piensa uno cuando ve su inmensa vitrina de trofeos y recuerdos?
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Sobre todo te das cuenta que lo más maravilloso que me ha pasado en la vida es ser torero, si volviera a nacer volvería a intentarlo y no cambiaría nada porque el final de mi historia fue muy feliz y sigue siéndolo a día de hoy. Tengo el reconocimiento de toreros, afición, prensa… sigo yendo por la calle y la gente me sigue reconociendo, siguen acordándose de mi despedida de Sevilla, de tardes especiales a lo largo de mi carrera… Eso me da mucha tranquilidad, algunas veces me siento en casa y miro para darme cuenta de que ha merecido la pena, la historia ha sido muy bonita, si volviera a nacer volvería a intentarlo.
¿Estamos ante la última tarde de Pepín Liria?
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Yo digo que sí, es lo que siempre he dicho, no tengo necesidad de volver. Tengo los pies en el suelo, sé que mi momento ya pasó, pero bueno, quien me iba a decir este invierno que a raíz de un día de golf con Enrique iba a volver a los ruedos. Si tengo salud para hacer algo lo haré, pero tengo claro que nunca volvería a hacer temporada ni estar en las ferias, pero tengo claro que es mi última tarde igual que hace seis años, no he coqueteado con volver estos años… Siempre he dicho que volvería si los murcianos me necesitaban para algo como con el terremoto de Lorca, el 125 aniversario de la plaza de toros de Murcia… Cosas muy especiales, pero no es mi intención.
¿Qué sueña que sea esa tarde del 16 de septiembre?
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Te diría que quiero volver a ver salir a Ponce a hombros en Murcia, que la gente le devuelva todo lo que ha dado él a Murcia. Yo quiero cortar más orejas que todos, pero ahora lo que más me importa es que sea una tarde muy bonita para Enrique y que disfrute de mi tierra porque es maravillosa.
Texto : Aitor Vian.
Fotografías : Prensa Pepín Liria.
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