La ambición de los jóvenes y la bravura de ‘Brincador’ abren de par en par la Puerta Grande de Castellón

Última actualización: 15 de marzo de 2026Por

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Castellón vibró este jueves, 12 de marzo de 2026, en el tercer festejo de abono de su feria. Una tarde en la que el triunfo rotundo se lo repartieron el toledano Tomás Rufo y el jovencísimo salmantino Marco Pérez, quienes cruzaron a hombros la Puerta Grande, ante un Miguel Ángel Perera que volvió a dejar patente su incombustible magisterio. Todo ello, con el permiso del gran protagonista ganadero: Brincador, un excepcional toro de Montalvo premiado con los honores de la vuelta al ruedo.

Miguel Ángel Perera: El poso de la veteranía y el temple El extremeño abrió plaza saludando a su primero con unas templadas y mecidas verónicas. Al toro, justito de fuerzas y al que se le intuyó cierta descoordinación tras su paso por el caballo, Perera lo supo entender a la perfección. Le dio sus tiempos, cuidó las distancias y firmó las mejores series con la mano diestra, imponiendo su habitual y profundo temple. Una estocada eficaz le valió la primera oreja de la tarde.

Ante el cuarto, un animal noblón pero sin una embestida del todo clara, Perera volvió a derrochar técnica citando de lejos y ligando buenas tandas por el pitón derecho. Sin embargo, al intentar el toreo al natural, pronto comprobó que el de Montalvo no tenía recorrido. Finalizó con una estocada tras un pinchazo, recogiendo una calurosa ovación.

Tomás Rufo: La rotundidad de un torero en sazón El lote de Rufo tuvo las dos caras de la moneda. Su primero fue un astado que se rajó de manera descarada a la segunda tanda, buscando el refugio de las tablas y barbear el callejón, dejando al espada toledano sin ninguna opción de lucimiento (ovación).

Pero la apoteosis llegó en el quinto. Brincador, herrado con el número 21, tuvo encaste y bravura a raudales. Rufo lo recibió vibrante con un farol de rodillas y, a partir de ahí, construyó una faena pletórica. Destiló torería al natural y encendió a los tendidos con un toreo profundo, cerrando la obra de nuevo de hinojos sobre la diestra para subirle el volumen a la faena. Un espadazo inapelable hizo asomar los dos pañuelos blancos en el palco, desorejando al animal por partida doble, mientras que a Brincador se le premiaba justamente con la vuelta al ruedo. Dos orejas y pasaporte directo a la gloria.

Marco Pérez: La raza y la espada como cañones El jovencísimo salmantino demostró que viene pidiendo sitio y no se deja ganar la pelea. Al tercero de la tarde lo lució en el capote, estirándose a la verónica y destacando un quite por chicuelinas rematado con una soberbia revolera, cargando la suerte. En la muleta, supo extraer agua de un pozo que fue a menos, metiéndose en los terrenos del toro en el tramo final y culminando con unas ajustadísimas manoletinas. Una estocada entera desató la petición y le otorgó la primera oreja.

El cierraplaza fue un «tío» de casi 600 kilos, desbordado, áspero, que soltaba mucho la cara y carecía de clase. Lejos de amilanarse ante las tarascadas, Marco Pérez se inventó una faena entre los pitones a base de un tesón y valor brutales. Acortó las distancias, se dio un auténtico arrimón y, tirándose a matar en la suerte contraria, dejó un estoconazo en todo el hoyo de las agujas que valía por sí solo el triunfo. Otra oreja de mucho peso para descerrajar la Puerta Grande junto a Rufo.

Corrida de Toros :
Castellón :
Entrada : Más de media plaza.
Toros : Montalvo : El 5º fue premiado con la vuelta al ruedo.
– Miguel Ángel Perera : Oreja y Ovación.
– Tomás Rufo : Ovación y Dos orejas.
– Marco Pérez : Oreja y Oreja.

Fotografías : Toros Castellón.

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