Ventura toca pelo en Castellón

Última actualización: 15 de marzo de 2026Por

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Castellón vivió este lunes su tradicional cita con el arte del rejoneo. Había expectación en los tendidos —que registraron más de media entrada— para ver a tres conceptos muy distintos del toreo a caballo. Sin embargo, la tarde estuvo marcada por un denominador común: la sosería y falta de transmisión del encierro de Los Espartales y una evidente pesadilla generalizada con los aceros definitivos. Solo el magisterio indiscutible de Diego Ventura logró arrancar un apéndice en el quinto de la tarde.

Rui Fernandes: Oficio sin rúbrica

El veterano jinete portugués fue el encargado de abrir plaza ante un toro que tuvo cierta colaboración de salida, pero que pronto se fue apagando. Fernandes tiró de oficio y clasicismo, templando bien a dos pistas y dejando momentos de indudable mérito, ajustando los quiebros. Sin embargo, su labor se enfrió al fallar con el rejón de muerte, necesitando el uso del descabello.

En el cuarto de la tarde, el guion empeoró. El de Los Espartales resultó muy soso, aquerenciado y se aplomó rápidamente, sin repetir en las embestidas. Fernandes lo intentó todo, arriesgando para llegar a la cara del animal, pero ante la falta de emoción del oponente y un nuevo atasco con el acero, su actuación fue silenciada.

Diego Ventura: Ciencia, temple y una oreja que sabe a poco

Diego Ventura demostró en Castellón por qué es la máxima figura de la especialidad. En su primero, dejó llegar muchísimo al toro a lomos de Quiebro y levantó al público con batidas espectaculares. Con Brillante formó un auténtico tiovivo en el carrusel de cortas. El triunfo era de clamor, pero el rejón de muerte le jugó una mala pasada y el premio quedó en una fuerte ovación.

Fue en el quinto donde Ventura dictó una verdadera lección de doma y valor. Ante un toro rajado y buscando tablas, apareció montando a Nómada para coser la embestida a la grupa como si tuviera un imán. Pisó terrenos inverosímiles, quebrando por los adentros y clavando en todo lo alto, llegando incluso a banderillear sin cabezada. Una obra rotunda que, tras pinchar en el primer intento y necesitar de un certero descabello pie a tierra, fue premiada con una oreja de muchísimo peso.

Lea Vicens: Disposición estrellada contra el muro del descabello

A la amazona francesa le tocó lidiar no solo con dos ejemplares nobles pero de nulo empuje, sino también con un auténtico calvario a la hora de matar. Ante su primero, Vicens mostró su habitual elegancia, parando bien a lomos de Guitarra y destacando en banderillas con Jocker y Bético. El animal terminó parándose por completo, obligándola a usar reiteradamente el descabello hasta escuchar un aviso.

En el cierraplaza, Lea pisó el acelerador buscando tocar pelo. Logró sus momentos de mayor brillantez a lomos de Diluvio, pisando terrenos comprometidos ante un toro deslucido. Lamentablemente, la historia de los aceros se repitió: dos pinchazos y cuatro golpes de descabello silenciaron su labor, dejando a la rejoneadora sin opciones de puntuar.

Corrida de Rejones :
Castellón :
Entrada : Tres cuartos de plaza.
Toros : Los Espartales.
– Rui Fernandes : Ovación y Ovación.
– Diego Ventura : Ovación y Oreja.
– Lea Vicens : Ovación tras aviso y Ovación.

Fotografías : Toros Castellón.

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