Pepe Moral, oreja de importancia a la de Cebada Gago en Pamplona
¡Comparte esta historia!
La cuarta corrida de la Feria del Toro de San Fermín 2025, con toros de la temida ganadería de Cebada Gago, ha ofrecido una tarde de emociones fuertes y toros con genio y complicaciones. Un encierro que puso a prueba la firmeza y la verdad de la terna formada por Antonio Ferrera, Román y Pepe Moral, siendo este último el único en pasear un trofeo en una tarde de esfuerzo y pocas alegrías.
La plaza de toros de Pamplona registró un lleno de «No hay billetes» para presenciar la corrida de los «cebadas», que saltaron al ruedo con una presentación imponente y astifinas defensas. En líneas generales, los toros de Cebada Gago mostraron un juego desigual, con algunos ejemplares muy exigentes y peligrosos, y otros con ciertos atisbos de bravura que permitieron el lucimiento, especialmente el quinto de la tarde.
Antonio Ferrera, el primer espada, lidió con dos toros que no le dieron ninguna facilidad. Su primero, «Campero», número 1, fue un astado con peligro que obligó a Ferrera a tirar de disposición y oficio. A pesar de los intentos y algunos muletazos aislados, no logró redondear la faena debido a la falta de emoción del toro. El segundo de su lote mantuvo la misma línea de complicación, ofreciendo más incertidumbre que opciones de lucimiento. Ferrera, siempre entregado, insistió, pero la faena no tomó vuelo. Fue silenciado en ambos toros, aunque su entrega fue reconocida con palmas en el primero.
La tarde tuvo su momento álgido con la actuación de Pepe Moral, que se erigió como el protagonista de la jornada. Ya con su primero, «Caminante», número 23, el toro que se había quedado rezagado en el encierro y tardó más de cinco minutos en llegar a la plaza, Moral lo recibió de rodillas a portagayola, emocionando al público desde el inicio. A pesar de un resbalón inicial que pudo tener consecuencias graves, el sevillano se mostró firme y sereno. Llevó al toro, sobre todo por el pitón derecho, extrayendo lo poco que ofrecía en una faena de voluntad y concepto claro. Aunque el descabello diluyó el premio, recibió una ovación tras aviso.
Sin embargo, fue con el quinto toro cuando Pepe Moral consiguió el triunfo. Este ejemplar, un toro con bravura y cierta calidad, permitió al sevillano cuajarlo por ambos pitones. Moral supo ver al toro y torearlo con verdad, emocionando a la afición. La estocada, aunque tardó en caer, fue certera y le valió una merecida oreja, la única de la tarde, que el público reconoció con fuerza.
El valenciano Román no tuvo la suerte de cara con su lote. Le tocó un primero, «Cotorrito», número 11, que resultó complejo y con muchas teclas. El toro no pasaba y estaba a la espera, poniendo en serios aprietos al diestro. Román, aunque mostró intención y firmeza, no terminó de confiarse ni de mandar en la faena. Sus intentos quedaron sin estructura ni resultado. El sexto toro de la tarde, si bien presentó momentos de firmeza por parte del torero, también fue un animal exigente y reservón que no permitió el lucimiento. Román se fue de vacío en ambos, siendo silenciado tras aviso en sus dos faenas.
Corrida de Toros :
Pamplona (Navarra):
Entrada : Lleno.
Toros : Cebada Gago : De excelente presencia y juego variado.
– Antonio Ferrera : Silencio tras aviso y Silencio.
– Pepe Moral (Que sustituía a Víctor Hernández): Ovación y Oreja tras aviso.
– Román : Silencio y Silencio tras aviso.
Fotografías : Emilio Méndez / Suerte Matador.
¡Comparte esta historia!
También podría gustarte

Paró Ismael Martín a la verónica al primer novillo de la tarde [...]


El toro de la alternativa de García Pulido se llamó «Incordioso» un [...]

























