Parte médico de Juan de Castilla en Manizales

Última actualización: 9 de enero de 2026Por

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La heroicidad se paga cara en el ruedo. Tras el angustioso momento vivido ayer en la Monumental de Manizales, donde Juan de Castilla fue arrollado por un toro de Santa Bárbara al intentar salvar la vida de su subalterno, el equipo médico ha hecho público el alcance real de las lesiones.

El torero paisa ingresó en la enfermería de la plaza en estado de conmoción y con fuertes dolores, siendo estabilizado de inmediato y trasladado al Hospital Santa Sofía de la capital caldense, donde fue sometido a una compleja intervención quirúrgica que se prolongó durante varias horas.

Según fuentes médicas del hospital y el equipo del Dr. Rafael Bernardo Sánchez, el matador presenta un cuadro de politraumatismo severo dividido en dos frentes principales:

  1. Herida por asta de toro: Presenta una cornada en la cara interna del muslo derecho con una trayectoria ascendente de aproximadamente 20 centímetros. La herida ha causado destrozos musculares importantes, disecando el paquete vascular femoral, aunque afortunadamente, y tras la exploración quirúrgica, se descartó lesión de la arteria o vena femorales, lo que evitó una tragedia mayor. Se procedió a la limpieza, friedrich (recorte de tejidos desvitalizados) y reconstrucción de planos musculares y aponeuróticos.

  2. Lesión Ósea: La violencia del impacto y la posterior caída provocaron una fractura cerrada de tibia y peroné de la pierna derecha. Tras la reparación de los tejidos blandos, el equipo de ortopedia procedió a la reducción de la fractura y fijación mediante material de osteosíntesis (placas y tornillos).

Juan de Castilla ha pasado la noche en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para un control postoperatorio estricto, protocolo habitual en este tipo de politraumatismos para vigilar la circulación de la pierna y prevenir infecciones.

Se encuentra hemodinámicamente estable, consciente y sin fiebre, aunque muy dolorido. Si la evolución es favorable en las próximas 48 horas, pasará a planta.

Tiempo de baja: Aunque es pronto para determinar fechas exactas, la combinación de la cornada con la fractura de tibia y peroné supone un parón obligatorio y prolongado. Se estima que el torero perderá el resto de la temporada americana y el inicio de la campaña europea, iniciando un proceso de rehabilitación que podría oscilar entre los 3 y 5 meses dependiendo de la consolidación ósea.

Desde estas líneas enviamos toda la fuerza a un torero que ayer honró el vestido de luces entregando su cuerpo para salvar a un compañero.

Fotografía : Philippe Latour.

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