Olga Casado firme en La Glorieta

Última actualización: 17 de septiembre de 2025Por

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La tarde del 12 de septiembre en La Glorieta tuvo un aire distinto. No por el cartel, que ya de por sí rompía moldes, sino por la atmósfera que se respiraba: expectación, respeto y una pizca de reivindicación. Tres mujeres frente al toro, cada una con su estilo, su historia y su ambición. Lea Vicens desde el rejoneo, Raquel Martín como anfitriona y Olga Casado en busca de consolidarse. El resultado fue una tarde de emociones sinceras, con altibajos, pero cargada de autenticidad.

Lea Vicens, oficio y elegancia

La rejoneadora francesa abrió plaza con temple y solvencia. Su primer toro, de Sánchez y Sánchez, tuvo nobleza pero escasa transmisión. Vicens lo entendió desde el principio, dosificó las distancias y brilló especialmente en banderillas con “Jocker”, su caballo estrella. La faena fue medida, sin alardes, pero efectiva. Oreja tras rejonazo trasero. En su segundo, más parado y menos colaborador, la faena se diluyó pese a los intentos por levantarla. Silencio respetuoso.

Raquel Martín, raza salmantina

La joven novillera de la tierra salió con el corazón por delante. En su primero, un novillo de Montalvo con movilidad, Raquel se mostró firme, con muletazos largos y una actitud que conectó rápido con el tendido. Hubo pasajes por el pitón izquierdo de gran trazo. Mató con decisión y cortó una oreja. En el segundo, más deslucido, intentó por todos los medios sacar faena, pero el animal se vino abajo pronto. Aun así, dejó detalles de madurez. Ovación.

Olga Casado, sorpresa y triunfo

La madrileña fue la revelación de la tarde. En su primer novillo, mostró un concepto clásico, de mano baja y buen gusto. Toreó despacio, con cadencia, y remató con una estocada que le valió una oreja. En el sexto, el más exigente del encierro, Olga se creció. Faena de menos a más, con momentos de gran emoción en cercanías. Mató de forma efectiva y el público pidió con fuerza el segundo trofeo. Puerta Grande para ella.

Resumen de una tarde distinta

El encierro, con dos toros para rejones y cuatro novillos de Montalvo, tuvo presentación correcta y comportamiento desigual. La tarde no fue redonda en lo artístico, pero sí significativa. Tres mujeres en el ruedo, cada una con su verdad, demostrando que el toreo también se escribe en femenino. Salamanca vivió una jornada que no se medirá solo en trofeos, sino en lo que representa para la historia de la plaza y del toreo.

Novillada con Picadores Mixta :
Salamanca :
Entrada : Media plaza.
Toros : Sánchez y Sánchez (1º y 4º) y Montalvo (2º,3º,5º y 6º).
– Lea Vicens : Oreja y Silencio tras aviso.
– Raquel Martín : Oreja y Ovación con saludos tras aviso.
– Olga Casado : Oreja y Oreja.
Fotografías : José Javier Juanes.

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