Marco Pérez destaca en la primera de Cali
¡Comparte esta historia!
Hay tardes que nacen condenadas al olvido y otras que se salvan por el capricho de un solo toro y la inspiración de un adolescente. La apertura de la temporada en la Plaza de Toros de Cañaveralejo tuvo todos los ingredientes del drama moderno: la falta de raza del encierro de Juan Bernardo Caicedo, la impotencia técnica de las figuras consagradas y, como un rayo de luz partiendo la tarde plomiza, la insultante juventud de Marco Pérez.
El salmantino no vino a Cali a fichar, vino a gobernar. Con media entrada en los tendidos y el cemento pesando más de la cuenta, fue el «niño prodigio» quien tuvo que ponerse el traje de héroe para evitar que el público saliera rumiando la decepción.
El milagro de ‘Jilguero’ y la espada de madera
Cuando salió el tercero, de nombre ‘Jilguero’, la tarde ya bostezaba. Pero el de Caicedo traía guardada la bravura que sus hermanos se dejaron en el campo. Fue un animal de dulce, con ese galope rítmico que sueñan los toreros. Marco Pérez lo vio antes que nadie. No hubo tanteo; hubo declaración de intenciones.
Con la muleta, Pérez compuso una sinfonía de tiempos perfectos. No torea como un novillero que busca sitio, torea con la parsimonia de quien lleva veinte años en el circuito. Muletazos largos, arrastrando la pañosa por el albero caleño, con la cintura rota y la figura vertical. La plaza rugió, despertando del letargo. Se pidió el indulto, quizás por la necesidad de júbilo acumulada, pero el palco aguantó. La faena era de dos orejas sin discusión, pero el acero se le atragantó al muchacho. Un pinchazo hondo y un descabello dejaron el premio en una ovación atronadora, mientras ‘Jilguero’ se iba al desolladero con la vuelta al ruedo, el único honor ganadero de la jornada.
La oreja de la rabia
Si en el tercero brilló el arte, en el sexto, ‘Almirante’, salió la raza. El toro tenía movilidad pero le faltaba la clase del anterior. Marco Pérez, sabiéndose triunfador moral pero sin trofeos en la mano, se fue a los medios de rodillas. Quemó las naves. Fue una faena de ataque, de cercanías, de dejarse llegar los pitones a la taleguilla para demostrar que su valor es tan real como su estética. Esta vez la espada entró (aunque no perfecta) y el palco liberó la única oreja del festejo. Un trofeo que vale su peso en oro por lo que significa: Marco Pérez ya no es una promesa, es el presente que sostiene tardes que se caen a pedazos.
Castella: La técnica contra el muro
Abrir cartel en estas condiciones es bailar con la más fea. Sebastián Castella, un torero que en Cali se siente en el patio de su casa, se topó con un lote imposible. Su primero, ‘Ansioso’, fue una mentira: ni ansiedad ni celo, solo una embestida sosa y deslucida. El francés tiró de oficio, esa técnica anestésica que le permite estar delante de cualquier animal, pero no hubo transmisión. Con el cuarto, ‘Zorrillo’, la cosa fue a peor. Un toro marmolillo, sin fondo. Castella porfió, intentó inventarse una faena donde no había nada, pero el público, respetuoso pero aburrido, solo pudo agradecerle el esfuerzo con palmas de cortesía. El diestro de Béziers se fue de vacío, no por falta de ganas, sino por ausencia de oponente.
Juan de Castilla: El dolor de la impotencia local
Lo de Juan de Castilla fue mala suerte en el sorteo y desesperación en la ejecución. El antioqueño quería comerse el mundo en su tierra, pero sus toros no tenían ni un bocado. ‘Cerillero’ se apagó antes de encenderse, negando cualquier opción de lucimiento. Y el quinto, ‘Sombrerito’, fue el garbanzo negro definitivo: parado, mirón y sin un pase. Castilla se cruzó, se justificó y tragó quina, pero el toreo necesita dos partes, y él estaba solo. Silencio en ambos y la amargura de quien sabe que tenía el toreo en la cabeza pero no en los pitones.
Corrida de Toros :
Cali (Colombia):
Toros : Juan Bernardo Caicedo : El 3º fue premiado con la vuelta al ruedo.
– Sebastián Castella : Silencio y Ovación.
– Juan de Castilla : Ovación y Silencio tras aviso.
– Marco Pérez : Ovación tras aviso y Oreja.
Fotografías : Toro Vive.
¡Comparte esta historia!
También podría gustarte

Paró Ismael Martín a la verónica al primer novillo de la tarde [...]


El toro de la alternativa de García Pulido se llamó «Incordioso» un [...]

















