El matador de toros y corralero Ricardo Ortiz fallece tras ser embestido en los corrales de la plaza de toros de Málaga

Última actualización: 6 de abril de 2026Por

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La Semana Santa taurina y toda la afición malagueña se han teñido del luto más doloroso e inesperado. El exmatador de toros y actual corralero de la plaza de toros de La Malagueta, Ricardo Ortiz, ha perdido la vida este viernes, 3 de abril, a los 52 años de edad, tras sufrir una fatal embestida por parte de un astado en las dependencias internas del coso.

Un zarpazo mortal en la penumbra de los corrales

El dramático suceso tuvo lugar durante las habituales y arriesgadas labores de manejo del ganado. Ortiz se encontraba trabajando en el apartado y enchiqueramiento de los toros pertenecientes a los hierros de Puerto de San Lorenzo y El Pilar, los cuales estaban reseñados para lidiarse este Sábado Santo en la tradicional y solemne Corrida Picassiana.

Por causas que la Policía Nacional ya se encuentra investigando como un accidente laboral, uno de los astados lo sorprendió en los corrales, infiriéndole heridas de tal gravedad que resultaron letales. Aunque los equipos de emergencias sanitarias (061) se desplazaron con extrema rapidez a la plaza de toros, a su llegada solo pudieron certificar el triste fallecimiento del trabajador.

Una vida íntimamente ligada al toro y a Málaga

Nacido en 1974, la biografía de Ricardo Ortiz es la de un hombre que respiró tauromaquia desde la cuna. Hijo del recordado y prestigioso banderillero Manolo Ortiz, Ricardo no tardó en sentir la vocación. Durante la década de los noventa, fue uno de los nombres propios que ilusionó a la afición local, formando parte de una prometedora generación de novilleros malagueños junto a figuras como Javier Conde o Juan José Trujillo.

Tomó la alternativa en Quito (Ecuador) en el año 1994. A lo largo de su trayectoria, pisó plazas de relevancia —incluyendo Las Ventas en 1996— y fue un habitual en la provincia de Málaga. Tras retirarse de los ruedos, su amor inquebrantable por el animal y por el ambiente taurino lo mantuvo vinculado a La Malagueta, donde en los últimos años ejercía con profunda afición las funciones de corralero.

Consternación en el mundo taurino

La muerte de un profesional en el ejercicio de sus funciones, en las entrañas de la plaza a la que entregó su vida, ha causado una enorme conmoción. La empresa concesionaria del coso, Lances de Futuro, así como toreros, ganaderos y aficionados, han manifestado su profundo dolor por la pérdida de un hombre sumamente querido y respetado en el sector.

Desde esta redacción elevamos nuestras más sinceras condolencias a toda la familia Ortiz, a sus seres queridos y a la familia taurina malagueña ante esta dolorosísima e irreparable pérdida.

Descanse en paz, torero.

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