Arrollador Cristiano Torres en Soustons
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Soustons acogió una novillada de Montalvo con media plaza de entrada. Una novillada marcada por el desuso de la banda de música para dar cabida al cante flamenco en los momentos álgidos de las faenas de los boyantes novilleros. Los novillos de Montalvo destacaron por su nobleza pero no tuvieron gran fuerza. El coso galo estuvo frío con los toreros mientras que el calor fue incesante durante el festejo.
Nino Julien fue una sorpresa para los allí presentes. El novillero natural de Nimes realizó una tarde de importancia en la que dejó derechazos y naturales caros, de figura erguida y postura relajada, simplemente alargando el trazo y dejando que el toreo fluyera. Destacar de él la solvencia con las banderillas, asomándose al balcón y dejando grandiosos pares en el sitio. La frialdad de Soustons le dejó sin una merecida oreja en su primero. Sin embargo cortó una a su segundo.
Manuel Román dejó detalles de lo que es su toreo, unas formas de torear siempre buscando la pureza y no salirse de un concepto más que marcado. El novillero cordobés dejó las mejores verónicas de la tarde a su primero y con la muleta las tandas fueron cortas, pero de verdad, siempre dejando esos matices de torería andaluza. Los pases de pecho fueron carteles de toros y se le vio una gran evolución con los aceros. Cortó oreja a su segundo.
Cristiano Torres dejó en la plaza de toros de Soustons el sello de un torero diferente con un valor descomunal. Reaparecía tras unos intensos meses de recuperación y no se notó, la seguridad que tenía antes del percance en Zaragoza la seguía teniendo en la plaza de toros francesa. Suya fue la faena de la tarde al sexto, un novillo con buenas hechuras al que endosó largos derechazos y al que culminó en cercanías de rodillas de mucha importancia. Dos orejas en su segundo.
Fotografías : Charline Fabères.
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