Curro Díaz :»Soy atípico, y creo que eso me ha hecho seguir causando interés».
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Curro Díaz es un torero que basa su forma de torear en un concepto puro, artista, pausado y muy templado. Un torero que destaca por su honestidad y honradez tanto en la cara del toro como fuera de ella, sin duda alguna un ejemplo a seguir para muchos. Un torero que además destaca por ser un caso más que inusual, y es el que el diestro andaluz ha logrado algo que muchas figuras desearían, y es conseguir perdurar, no perder el interés del aficionado así como no dejar ir a sus partidarios. Por ello y ante tal importante personaje en el mundo del toro nos hemos sentado, para dialogar y conocer más si cabe la persona de un auténtico maestro.

¿Qué sensaciones tuvo en Madrid?
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Cuando uno va a Madrid siempre va con la ilusión de cuajar la faena que sueña. Cuando no es así no estás a gusto, pero es verdad que el otro día fue una tarde de esfuerzo, una tarde importante en la que volví a encontrarme con un público que tiene ganas de verme triunfar y yo de hacerlo.
Siempre ha sido un torero muy querido en Las Ventas, ¿sintió ese apoyo al ver la plaza tan llena?
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Sí, ver el ambientazo que había en una fecha que no era la mejor, imagínate, fue un gustazo ver el ambiente ese.
Madrid le tiene estima y parece quiere verle de nuevo, ¿le veremos otra vez en Las Ventas este año?
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Ojalá, siempre ir a Madrid para cualquier torero y en especial para mí aunque cueste tantísimo trabajo por el respeto que se le tiene, es algo soñado.

¿Artísticamente en qué momento se encuentra?
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Bueno, he tenido la suerte de que siempre cuando han pasado las temporadas y los años, me he encontrado más afianzado en un concepto del toreo que siempre ha sido muy acusado. Todos los toreros, y lo sabrás por experiencia te dicen que están en su mejor momento, en mi caso creo que las tardes lo dicen, el año pasado fue un año muy redondo y espero que este año pueda estar mejor, que es el objetivo de un torero siempre.
¿Con qué objetivo afronta la temporada?
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Mira, yo tengo la sensación de que cada día que pasa, cuanto más sabes, más desconoces. Yo tengo mucha ambición profesional, porque creo que siempre, siempre, siempre se puede hacer más y torear mejor. Ahora me encuentro muy bien físicamente, pero creo que las temporadas se afrontan con ilusión cuando te ves bien, quieres crecer y te das cuenta de que no sabes nada, hay que tener ese ansia de querer aprender delante del toro. Por eso aparte del triunfo, hay que destacar el crecimiento profesional.
Lleva muchos años en activo, ¿cómo mantiene la ilusión después de tantos años?
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Por eso mismo que te he dicho anteriormente, porque me da la sensación de que estoy en un continuo aprendizaje. Soy un torero con una personalidad muy marcada, he tenido un espejo donde mirarme, pero no he seguido modas, a medida que pasa el tiempo, la vida me da la razón. Cuando a mí se me acusaba del toreo en vertical, muletazo corto, el pellizco, el arte… en tonos peyorativos… Ahora te das cuenta de que eso es un poco lo que está de moda actualmente, y te vas poniendo en el camino sin cambiar un ápice de tu personalidad, evolucionando, pero sin cambiar tu forma de pensar y estar delante del toro. He tenido una línea muy marcada y creo que teniendo ese reclamo para que el aficionado vaya a verme.

Es usted un caso muy inusual, 27 años de alternativa y la gente le sigue queriendo ver, ¿cómo se logra eso?
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Creo que es por eso, creo que tengo una personalidad muy acusada, he evolucionado, no me he quedado estancado en el tiempo. Siempre las temporadas las he acabado a más, aunque creo que soy de los poquísimos casos de ser un torero independiente en mis formas dentro y fuera de la plaza. Cuando he querido y podido estar fuera del sistema he estado, soy atípico en ese sentido y creo que eso me ha hecho seguir causando interés. He sacrificado esa comodidad porque no lo sentía, pero he ganado en esa personalidad. Es complicado, pero es muy bonito, aunque supone responsabilidad. He pasado por muchas etapas en las que he ido a contracorriente y he sido un transgresor. Ahora mismo estoy muy afianzado, pero cuando yo irrumpo en el mundo del toro era una persona que no tenía nada que ver con lo que había en ese momento, con una personalidad muy marcada y tengo esa suerte de sentirme querido y respetado.
¿Cómo afronta la cita de Burgos, una grata sorpresa para la afición que seguramente no estaba en su plan inicial verdad?
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A mí como a muchos compañeros nos marcó mucho la pandemia, pasé de encontrarme en las ferias a empezar de nuevo. Burgos es una plaza en la que todo el mundo quiere torear, pero cuando a lo largo de la temporada se hacen las ferias me hizo muchísima ilusión porque es donde empieza el verano taurino. Es ilusionante siempre torear, pero entrar en las ferias es el objetivo de todos los toreros.
Viendo la corriente del toreo puro que hay actualmente, ¿cree que es el momento de que Curro Díaz dé otro golpe sobre la mesa?
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Es verdad que el toreo de toda la vida, que en un momento determinado estaba un poco no te voy a decir mal visto, pero no estaba de moda, yo lo hacía hace quince años cuando irrumpo con uno de Cuadri en Madrid. Pero es bonito creer que uno no se ha salido del guion y que tenía razón, con diferentes conceptos pero en esa línea que creo que es por donde va dirigida la evolución del toreo, y te voy a decir más, toreando todo tipo de ganaderías. Hay una de las cosas que me ha hecho diferente, cuando decían que no tenía valor, yo mataba la de Victorino Martín, me salía por otros lados, he jugado y dominado en ese sentido, porque gracias al tiempo y estar a contrasistema he podido matar y triunfar con esas ganaderías.
Texto : Aitor Vian.
Fotografías : Plaza 1.
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